miércoles, 10 de diciembre de 2014

 Diseño del currículo, diseño de la enseñanza, el papel de los profesores

El diseño del currículo es muy importante en un centro de educación inicial para realizar los diferentes procesos de enseñanza aprendizaje dentro del aula, debe ser basado en las necesidades de los niños y de acuerdo a la edad de los mismos, a continuación expondré diferentes ideas acerca del mismo basadas en su diseño, en la enseñanza, el papel que cumplen los profesores dentro del aula, los agentes y modelos para poner en práctica el currículo.


Para iniciar, al realizar el diseño curricular, debemos tener en cuenta que el objetivo principal es el construir los aprendizajes y que este proceso se lleve de la mejor manera concibiendo a la enseñanza como un arte mediante el cual los niños se apropian del conocimiento, a través de diferentes actividades basadas en el juego, de acuerdo a la edad del niño y aprovechando los aprendizajes previos del mismo y la experiencia propia, sus necesidades e incluso el contexto que lo rodea, por ello es importante la participación de los padres y las personas que se encuentran alrededor del niño; debe estar claramente guiado por principios y valores, que trasmitimos sea directa o indirectamente en el currículo oculto. Al hablar de diseño podemos referirnos al “diseñar un curso, una clase, una jornada escolar, una unidad didáctica, una materia o todo un currículum y el sistema educativo”. (Gimeno, 2005, p.225); así como debemos tener en cuenta que el currículo será llevado a la práctica, debe ser lo más factible y entendible para que el maestro planifique y guíe esos aprendizajes; el profesor será quien ejecute el currículo y lo entienda en su totalidad dominando contenidos y estrategias que pondrá en práctica al enseñar, para esto no debe existir ambigüedad y debe ser lo más entendible para todos; otro aspecto importante es la coordinación que debe existir entre los miembros de la institución, si bien hablamos de un aula regular; la maestra del aula debe ponerse de acuerdo con los maestros especiales para que lo que se enseña siga un orden y coordinación conjunta, con mayor razón será en los niños con discapacidad haciendo de esta manera un equipo transdisciplinario.

Al poner en práctica el currículo debemos tener en cuenta la complejidad del mismo al realizar las tareas y prácticas educativas, es muy importante seguir un orden y cumplir con los objetivos y actividades planteadas, pero es más importante aún que el niño aprenda y logre estos aprendizajes, por ello hay que saber tomar la decisión y el método adecuado para que este proceso se lleve de la mejor forma, teniendo en cuenta que cada niño es diferente y aprende a su manera, al realizarlo se dispondrá del material de acuerdo al contenido y contexto en el que se llevará a cabo, se debe considerar lo ya aprendido y seguir un orden adecuado. Según el maestro el diseño del currículo no es una actividad abstracta, sino basada en el contexto, “supone un equilibrio dialéctico entre el condicionamiento ajeno y previo a su voluntad e iniciativa propia” (Gimeno, 2005, p.236), sin olvidar que el currículo y la educación son un proceso social que no determina la práctica. Antiguamente se le tenía al maestro y a sus alumnos como consumidores de currículo y no como actores del mismo, ahora se planifica actividades y proyectos por parte del profesor basándose en experiencias previas y con el uso de diferente material, así como basándose en diferentes teorías como la constructivista ya que considera los intereses del alumno orientado por técnicas del aprendizaje; por otro lado en cuanto a las asignaturas, son determinadas por los administrativos de la institución tomando como material didáctico a los textos guía, los cuales nos sirven como base siendo nosotros los decisores de métodos o metodologías a utilizarse, los guías y transmisores del aprendizaje.


En cuanto a los agentes, según Gimeno (2005) cualquier teoría debería aclarar tres dimensiones y su interacción, en qué aspectos intervenir, quién o qué incide en cada aspecto y qué dependencias se producen entre esos aspectos con los contextos organizativos escolares; los ámbitos en los que se debe desarrollar el currículo deben ser la estructura, contenidos, horarios, metodologías, materiales, evaluación, planes de trabajo, objetivos y sugerencias de textos guía de acuerdo al contexto y cultura, así como también considero no pasar por alto las adaptaciones curriculares en caso de haber niños incluidos; en base a estos ámbitos el docente será quien planifique a su manera buscando la mejor estrategia para llegar a los niños, innovando en ideas y basándose en aprendizajes previos, potenciando la reflexión y puesta en práctica de lo aprendido. El modelo de Tyler (citado en Gimeno, 2005) nos habla de los cuatro problemas que se presentan en el currículo, estos son las contradicciones y discusión que se presentan en las metas a alcanzar por la escuela, las experiencias educativas que nos pueden llevar a esta meta, cómo organizarlas y si se han alcanzado o no dichas metas; sin embargo, es importante solucionar estos problemas para que los procesos educativos se lleven de la mejor manera. Finalmente cabe recalcar que el currículo que los profesores prefieren es el que puede ser modificado para que de esta manera pueda ser adaptado a las necesidades e intereses tanto de sus alumnos como de ellos.


Como conclusión podemos ver que diseñar el currículo no es una tarea fácil, se debe seguir un proceso y un orden establecido, a través de pautas y teorías de enseñanza aprendizaje; si bien la o las personas que se encarguen de esto no serán las mismas que lo pongan en práctica, deben tener en cuenta la flexibilidad y accesibilidad del mismo para que los maestros puedan planificar sus clases de la mejor manera, las cuales se basarán en las experiencias tanto del maestro como de los niños, en conjunto con la comunidad educativa.



Bibliografía

Gimeno, J., & Pérez, A. (2005). Comprender y transformar la enseñanza. Madrid, España: Ediciones Morata, S. L.

lunes, 6 de octubre de 2014

El currículo para los adultos del futuro
Sabemos que nosotras como educadoras de niños en edades iniciales, somos quienes aportamos en gran medida en la formación de su personalidad y su forma de ser y de lo que depende su futuro; teniendo en cuenta que, contamos con un currículo abierto a cambios, en el cual nos guiamos, basándonos en una teoría, diferentes metodologías, estrategias y recursos para ponerla en práctica con nuestros alumnos; estamos educando a esos seres que serán los adultos del futuro quienes serán los encargados de transformar la sociedad, una sociedad que será diferente a la nuestra, habrán avances en tecnología y en la misma educación, al igual que muchos cambios positivos como negativos.



Pues bien, sabemos que el currículo está influido por corrientes filosóficas, psicológicas, pedagógicas y adelantos tecnológicos y que lo llevamos a la práctica con nuestros pequeños estudiantes, en el cual está lo que se debe enseñar y se debe aprender, está explícito en estrategias y recursos para el aprendizaje, así como también tenemos un currículo oculto cargado de valores y comportamientos que trasmitimos a nuestros alumnos, así sea de manera inconsciente, son grandes imitadores de lo que ven y escuchan.


Teniendo en cuenta todas estas realidades sabemos que estamos formando a los adultos del futuro, quienes dejarán ver esos adultos que formamos, adultos que serán más independientes, originales, lógicos, se adaptarán mejor, aceptarán derrotas; crecerán en valores, así como también pueden convertirse en consumistas y sedentarios; harán inclusión y tratarán de cambiar el futuro. Así como habrá más guerras, epidemias, enfermedades, productos destructivos-autodestructivos, sin embargo ellos sabrán nuevos conceptos y tendrán un mejor uso de la tecnología como ya lo habíamos mencionado anteriormente para solucionar problemas.






Luego de analizar un perfil de los adultos del futuro, sabemos que al formarlos debemos considerar todas estas situaciones que desde ya están presentes en ellos, inculcar una buena educación basándonos en el currículo y en lo que sucede día a día en ellos y en el medio que nos rodea para que crezcan no solo como personas sino preparados para ese futuro que está cerca.





Referencias bibliográficas:

Meza, J. (2012). Diseño y Desarrollo Curricular, 12-15.